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  • Héctor Canseco

Cascadas El Aguacate, San Agustín Ahuehuetla

Hace tiempo había escuchado la petición de llevarlos a este lugar, pero por algún u otro motivo se me escabullía la visita de exploración; sin embargo, después de varios meses, de un día para otro ¡Me escape a conocerlo!


Durante el trayecto de la Cd. De México, iba preguntándome si sería como Pozas Azules o Mil Cascadas, Taxco. Cada uno tiene su belleza, ya te platicaré en otra ocasión. Conforme avancé, pasé de ver paisajes boscosos a secos donde noté la temporada de sequía ¡Vaya calor!


Finalmente llegué a San Agustín Ahuehuetla donde varias personas me recibieron con júbilo y me decían: ¿Quiere guía? Yo soy guía, pa’que no se pierda en el camino a las cascadas. Decidí contratar uno, pero antes a comer ¡Me caía de hambre! 😅


Encontré unos puestecitos donde pedí unas memelas las cuales son como huaraches rellenos con una fina capa de frijoles, les ponen salsa verde o roja, queso rallado y cebolla ¡Deliciosos! 😋También probé las quesadillas de hongos con queso. Qué te digo ¡Sabor a pueblo! 😋


TIP: Antes de subir, come algo. Sino lo haces, te arrepentirás después de un rato. Las memelas las encuentras desde $10 pesos cada una, las quesadillas $20 cada una. Respecto a la entrada: $50 pesos por persona más la propina del viene viene (si llevas carro).


Lleno y listo, me apresté a comenzar mi caminata rumbo a la cascada ¡El Aguacate! Siguiendo el ruido del río, en compañía del guía y un amigo, caminé hacia arriba. A veces perdía de vista el cauce del agua, pero en su lugar ¡Aparecían decenas de gigantes! Que forman un corredor como de bienvenida.

¡Eran Ahuehuetes! De ahí el nombre San Agustín Ahuehuetla. En náhuatl: huehue, viejo o anciano; tlán, lugar. Puede interpretarse como Pueblo Antiguo.


Mire hacia el fondo, pero no distinguía donde terminaban los ahuehuetes. Inclinaba mi cabeza hacia atrás, y me parecía más increíble este lugar. Viendo las ramas de los árboles y cuan altos son… No había ni llegado a las cascadas, y ya había encontrado uno de mis momentos preferidos del día.


TIP: Abrazar a los árboles es una de las formas de llenarse de vida en la naturaleza, tendrás infinidad de sorprendentes árboles, así como motivos para tomarte fotos. Recomiendo hacerlo a tu regreso. El tiempo se pasa rápido, aunque no lo parezca.


Continúe mi camino río arriba, después de unos minutos perdí de vista momentáneamente a los gigantes. Me alejé del cauce, encontrándome de nuevo con un paisaje árido, lleno también de seres espinosos que llegan a vivir cientos de años. Sí ¡Cactus!

Me recordó el paisaje de la supercarretera que va a Oaxaca, y de paso que se me antojan unas tlayudas… 😋 Me sentí en paz con tal paisaje y el silencio del horizonte; sin embargo, se vio interrumpida por los peludos que rebuznaban. Rebuznaba uno, a la distancia le contestaba otro, y así sucesivamente… bromeaba sobre lo qué se decían…


Hay gran cantidad de burros. Ver tantos, fue una novedad, pero más notar que muchos son peludos, como si fueran peluches ¡También les tomé foto!


TIP: Si quieres subir en burro, el precio va desde $100. Los burros no se van junto al río, ya que el camino varía y para subir montando es un tanto peligroso. De todas formas, pregunta por dónde se va.


Después de un rato de trayecto, mis piernas comenzaban a cansarse. Un camino que me hubiera parecido sencillo hace un tiempo, me estaba dando batalla; no obstante, cómo amo respirar el aire puro, sentir la esencia de pueblo, escuchar el río, y esa extraña sensación del lento pasar del tiempo... Tantos motivos para seguir viajando, ya sea solo o llevando grupos de turistas. Cada viaje tiene su sabor.


A mitad de camino, el guía me platicaba sobre el corte de las ramas de los árboles para que retoñen. Afortunadamente, pude ver un ejemplo ¡Me quedé atónito! Volví a encontrarme con el río, y por supuesto con ¡Los Gigantes!

En ese momento, no sabía que era el último tramo para llegar a las cascadas, pero estaba extasiado de ver tantos ahuehuetes por doquier. Era lo que más me estaba gustando, ya me veía volviendo, y ni siquiera había llegado a las cascadas.


Finalmente, poco a poco los gigantes me abrieron paso, llegando a la cascada de ¡El Aguacate! La poza a la que da vida tiene unos tonos azul turquesa que conforme el agua se aleja de la cascada, cambian a colores verde esmeralda hasta convertirse en cristalinos ¡Valió la pena!

Llamo mi atención ver poca gente meterse a nadar cerca de la cascada, hay una cuerda en el agua que delimita el espacio. Me comentaban que es debido a la profundidad, y sólo las personas que saben nadar o con chaleco salvavidas pueden hacerlo.


Después de tomar muchas fotos, noté que arriba de la cascada ¡Había otra! No pude aguantarme las ganas. Al subir vi el camino peligroso, un paso en falso ya sea por una foto o un descuido y puede quedar uno ahí ¡Cuidado! ¡Primero la seguridad, y luego las fotos!


Al llegar arriba: vi una cascada más alta, un ruido más fuerte de la caída, así como me di cuenta que estábamos en la parte baja de un barranco ¡Totalmente rodeado por montañas! Y por supuesto, las fotos no pudieron faltar.

Baje de nueva cuenta a la cascada de El Aguacate, esta vez por un camino que no la rodea ¡Menos peligroso! Ya en la cascada, tomé más fotos…


TIP ¡CUIDADO! Para subir a la segunda cascada, toma el camino que está detrás de los puestos de comida de lado izquierdo. Es menos peligroso. Si tomas el que bordea la cascada, ten cuidado ya que un paso en falso y puedes caer, golpeando con alguna roca.


Ya de regreso, aproveche para tomar un sinfín de fotos de los gigantes. Una última sorpresa aguardaba por mí ¡Nieves! No cualesquiera nieves, eran de melón y coco. Lo que las hacía especial era que al saborearlas, sentí que tenían trocitos de melón y coco ¡Realmente artesanales! Fue como un regalo de despedida y, a la vez, una invitación a volver…


Héctor

Soy un ¿Ke ké? Cada día compruebo que México es un país de Abundancia.


Si deseas compartirme tus experiencias o quieres que visite algún lugar, puedes escribirme a mexicoenabundancia@gmail.com


¿Quieres vivir esta escapada? Puedes hacerlo aquí https://www.kekebtravel.com/product-page/cascada-el-aguacate o escribe al WhatsApp 55 1382 9096


RECOMENDACIONES

  • Comida. Tanto en el inicio como a lo largo del camino, encontrarás puestos de comida (quesadillas, memelitas, refrescos).

  • Baño. Hay uno, y como máximo 2 baños cerca a los puestos de comida que encuentras en el camino. Son muy muy sencillos, recuerda es un lugar natural.

  • Vestidores. No hay como tal, verás una que otra cuevita donde cambiarte o aplicar la de la toalla detrás de un árbol.

  • Pocitas. Además de las pozas de las cascadas, a lo largo del camino verás varias pocitas, así como espacios poco profundos donde puedes meterte a nadar.

  • Repelente y bloqueador solar. Personalmente en estos espacios no recomiendo su uso, dado que matan a los animales que viven en el río: peces, renacuajos… A menos que en la etiqueta diga biodegradable. Conservemos la vida.

  • Cuidar el lugar. Recuerda evitar pescar o guardar animales en pequeños botes, su hogar está en la naturaleza.

  • Senderismo. Es un lugar donde se camina mucho, no es recomendable para la tercera edad.

Detalles importantes que vi...


Basura. Aunque la gente del lugar se encarga de limpiar, es nuestra responsabilidad como visitantes guardar nuestra basura. Hay quien la tira por doquier. Y si de nosotros nace: levantar la que veamos, eso ayudará a que podamos visitar muchas veces más estos espacios que tanto nos gustan.


Colillas de cigarro. Una sola colilla de cigarro puede acabar con la vida alrededor de un espacio tan único como éste. Hay documentales. Si se fuma: siempre llevar una cajita de metal para guardar las colillas ahí, y luego tirarlas en un bote de basura.


Bocinas a todo lo que da. Cuando nos acercamos a la naturaleza es para estar en contacto con ella. Somos sus invitados. La idea es conocerla, revelar sus secretos, llenarnos de vida, y preservarla.


PRESERVEMOS MÉXICO ¡ES NUESTRO PARAÍSO!

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